Un niño o una niña están compuestos de imaginación, creatividad, curiosidad... y es un mundo raro cuando han de dejar su esencia en la puerta del aula para convertirse en pseudo - adultos y escuchar datos para luego repetirlos.

En sí mismo eso ya es antinatural. Debemos permitirles seguir siendo ellos si queremos que los buenos resultados lleguen. Desde hace tiempo se toman como referencia los resultados y métodos aplicados en otros países con el fin de mejorar la práctica docente y los propios resultados en n uestras escuelas. Sin embargo, poco o nada sabemos de prácticas que se vienen realizando en nuestras Comunidades Autónomas y que tienen resultados comprobados, aunque no sean conocidos por todos. Y eso es precisamente lo que tenemos que lograr: que esas experiencias que se hacen en distintos lugares de nuestra geografía vean la luz, se compartan y podamos mejorar teniendo en cuenta lo que ya hacen nuestros compañeros y compañeras en las aulas día a día. Nos acompañarán personas que han tenido algún reconocimiento en innovación a nivel internacional, nacional o regional, educadores que estimulan la creatividad de sus alumnos y que usan métodos poco convencionales pero que dan buenos resultados.

El fracaso escolar, el absentismo, la falta de motivación... son los males a los que hemos de encontrar solución. Empecemos por saber qué hacen los maestros y maestras que tenemos cerca.